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lunes, 18 de enero de 2010

Swara, Raga y Rasa

Lo que sigue es la traducción de un artículo publicado por Deepak S. Raja en su blog http://swaratala.blogspot.com/ y en su primer libro titulado “Música indostaní – una tradición en transición”, publicado en 2005 por DK Printworld (P) Ltd., Nueva Delhi. Deepak S. Raja estudió música clásica de la India durante casi 50 años. Estudió sitar y surbahar con dos pilares de las gharanas (tradiciones) Imdadkhani y Etawa y brindó conciertos de sitar ocasionalmente. También estudió música vocal clásica de la India (Khayal) según la tradición ortodoxa de la escuela Jaipur-Atrauli. Comenzó a escribir sobre música para el India Archive Music, Nueva York. Su segundo libro está en preparación. El artículo en su versión original en inglés puede ser encontrado aquí:


Introducción
Swara, Raga y Rasa son los conceptos melódicos y estéticos fundamentales en la musicología india. Estos tres términos son casi imposibles de traducir, porque su connotación lexicográfica no aporta ningún valor significativo. Su significado es predominantemente cultural. Esta es la razón por la cual cada autor que escribe sobre el tema ofrece una perspectiva diferente sobre ellos. A continuación presento mi interpretación de estos conceptos en referencia específica a la música indostaní, según el glosario de mi primer libro.

Swara
La palabra deriva del sánscrito “Swa” = ser + “Ra” = iluminación. Swara es, por lo tanto, una expresión que denota la totalidad del ser del practicante y tiene el potencial de transformar la personalidad. Si bien es una expresión altamente subjetiva, tiene necesariamente ciertos aspectos acústicos conocidos y mensurables. Sin embargo, la tradición musical india también identifica dos aspectos que presentan problemas conceptuales. Los textos sánscritos definen términos para ellos que son casi imposibles de traducir. Las cualidades son “Deepti”, levemente traducido como luminosidad, y “Anuranan”, también levemente traducido como una cualidad que embruja. La claridad sobre estas dimensiones tal vez deba esperar una traducción acústicamente significativa de estos términos, o su reconocimiento como dimensiones acústicas desconocidas / no mensurables. Esta breve discusión acústico-etimológica apoya la creciente comprensión de que “Swara” en la música indostaní no corresponde eficazmente a la noción occidental de tono o frecuencia proporcional a la tónica.

La escala indostánica tiene 12 swaras, los cuales adquieren significado musical solamente en referencia a la tónica, que es arbitrariamente elegida por el músico. Estos 12 swaras tienen nombres. Pero la existencia de frecuencias proporcionales estándar para 11 de ellos, relativa a la tónica, es discutible. Tampoco es claro si su valor musical depende de la existencia de esas relaciones acústicas estandarizadas. Podría, en realidad, haber evidencia más fuerte que apoye el argumento opuesto: que su valor musical depende precisamente de la libertad del músico de entonarlas de acuerdo con principios estéticos más que acústicos. Esto es así particularmente dado que, por regla, la música indostánica evita la entonación staccato.

Esta proposición es consistente con la diferencia crucial entre las escalas de la India y la occidental. La escala occidental es una octava con 8 puntos fijos, mientras que la escala india es un saptak (sapta = siete) con siete intervalos que cubren la misma distancia tonal. La actividad de hacer música en la música de la India se centra en el manejo de los intervalos, mientras que la tradición occidental se centra en el manejo de los puntos tonales.

El tema aquí, es, de hecho, filosófico y cultural más que acústico. Cualquier manifestación cultural puede considerarse relativa solamente a sus propias metas y valores. Los valores de la tradición musical de la India son espirituales, y lo estético y sensorial es secundario. En la jerarquía de las metas musicales, el lugar primario le pertenece a la generación de Rasa en su más alto nivel de intensidad. Un músico da forma y reforma ragas para alcanzar la meta del Rasa. En el proceso, también acomoda y reacomoda las relaciones entre las unidades individuales de expresión melódica, los swaras.

El carácter amorfo y maleable de los ragas y los valores flotantes de los tonos en la música de la India son una parte esencial de una tradición que le da al músico el rol combinado de compositor-intérprete, requiriendo ambos procesos su realización simultánea. La gramática del raga y los tonos estándar del swara tienen sólo validez efímera como estímulos de un proceso interactivo validado solamente por su generación de la respuesta emocional que es su meta, el Rasa.

Raga
La palabra, generalmente usada como un sufijo, significa en sánscrito “actitud / calidad de respuesta / contenido emocional de una relación”. En música ha llegado a denotar la idea melódica o marco asociado con una calidad específica de respuesta emocional. La noción de raga es entonces inseparable del concepto de “rasa” en la estética india. Un raga es una hipótesis psico-acústica, que establece que esa melodía, creada y ejecutada de acuerdo a un cierto conjunto de reglas, tiene una alta probabilidad de generar una cierta calidad de respuesta emocional. El conjunto de reglas para la creación y ejecución de la melodía constituyen la gramática del raga. Una conciencia de la meta o intención permite al músico trascender la gramática y entrar al ámbito de la literatura.

Como una entidad melódica, un raga no es ni una melodía pre-compuesta, ni un modo o una escala. Está representada por un conjunto de reglas que gobiernan la selección, secuenciamiento y tratamiento de tonos / swaras. Estas reglas definen un marco lo suficientemente rígido para asegurar coherencia estética, al mismo tiempo que provee suficiente libertad para la creatividad individual. Este intento de guiar el contenido melódico de la música era necesario para una tradición que combina el rol de compositor con el de intérprete en el mismo individuo.

Como elección cultural, este enfoque armoniza las demandas competitivas de continuidad dentro del cambio y de unidad dentro de la diversidad. Esto permite que cada pieza de música ejecutada retenga una familiaridad mientras le da a la audiencia un acceso sustancial a la novedad y frescura de la experiencia musical. Cada raga es una hipótesis psico-acústica plausible de acuerdo a la experiencia acumulada de la sociedad y continúa siendo plausible porque cada músico está autorizado a testearla y revisarla en cada interpretación. La hipótesis es perenne y cambiante, ya que nunca intenta alcanzar la finalidad de una teoría.

Cada raga toma forma una y otra vez con cada interpretación, y no tiene una existencia fuera de este contexto. El logro total de sus metas emocionales es aceptado como un evento azaroso por ser susceptible a una serie de variables, muchas de las cuales pueden ser incontrolables o inclusive no relacionadas con la música en sí misma. Los nombres de los ragas y su gramática son tan sólo los puntos de comienzo de la familiaridad para las audiencias contemporáneas. Una vez que la base de la familiaridad es establecida, la música en sí no está atada a la relación familiar entre el nombre del raga y su gramática contemporánea. La interpretación musical tiene el solo propósito de compartir la experiencia de la literatura, a menudo dejando a los gramáticos luchando por relacionar el “suceso” a un nombre, y documentando qué fue lo que liberó a la gramática de sí misma.

Rasa
La tradición estética de la India observa la experiencia sensorial como un camino hacia lo emocional, y lo emocional como un camino hacia lo espiritual. Esto refleja el trascendentalismo fundamental del pensamiento hindú. Todo arte es, entonces, validado por un único criterio dominante – su habilidad para provocar una respuesta emocional. Este criterio reconoce que, en su caso más intenso, la experiencia de la belleza evoca una respuesta que trasciende su aspecto cualitativo y adquiere una belleza mística. Esto define el potencial de la intención artística y su recepción, para la transformación personal y evolución espiritual. A nivel estético intermedio, sin embargo, la tradición permite la clasificación de obras de arte sobre la base de la calidad de la respuesta emocional. El nombre que se le da a estas cualidades es Rasa, una expresión metafórica derivada del sánscrito, rasa = extracto, esencia, jugo.

La teoría estética india ortodoxa enunciada en los textos pre-cristianos, reconoce 9 emociones / sentimientos básicos, llamados Navrasa, del sánscrito “Nav” = nueve + “Rasa” = cualidades de sentimientos / experiencia emocional. Los nueve son: [a] Shringaar, el sentimiento romántico; [b] Karun, el sentimiento de pathos; [c] Haasya, el sentimiento de alegría: [d] Raudra, el sentimiento de ira; [e] Vira, el sentimiento de valor; [f] Bhaya, el sentimiento de miedo; [g] Bibhatsa, el sentimiento de disgusto; [h] Adbhut, el sentimiento de sorpresa / maravilla; [i] Shaanta, el sentimiento de paz. Durante los dos milenios desde esta enumeración, la literatura crítica ha agregado varios sentimientos más y combinaciones de sentimientos ortodoxos a la interpretación del contenido emocional de los intentos artísticos.

martes, 27 de enero de 2009

Las características del raga

Séptima parte del extracto traducido del libro “Indian music in performance / a practical introduction” por Neil Sorrell y Ram Narayan, Manchester University Press, 1980. La versión original en inglés puede ser encontrada en:



Las características del raga

Discutir sobre el alap es discutir el concepto total de raga. Ya que no existe una definición exacta breve de raga – la más breve y menos útil al occidental es el tradicional aforismo sánscrito “Rañjayati iti ragah” (aquello colorea es el raga) – es necesario enumerar los principales elementos que hacen a este sistema melódico altamente sofisticado. […] Nazir Ali Jairazbhoi ha propuesto las siguientes características principales (parafraseadas) por las cuales un raga puede ser distiguido de otro: 1. escala, 2. línea ascendente y descendente, 3. tránsito, 4. notas enfatizadas y registro, 5. entonación y adornos obligatorios. La discusión debe también incluir el momento del día en que se ejecuta el raga y su sentimiento, pero en gran medida el tiempo de la ejecución se resume en el punto 4, y el sentimiento de un raga – tradicionalmente considerado como uno de sus atributos principales – se ha convertido mucho en cuestión de respuesta subjetiva. Consecuentemente, el sentimiento (rasa en sánscrito) es muy conjetural y no es confiable como medio de descripción o análisis de un raga. […] El gran musicólogo indio Pandit V. N. Bhatkhande, en las primeras cuatro décadas del siglo pasado, decidió que la mayoría de los aproximadamente doscientos ragas de la música clásica del norte de la India podían ser clasificados en diez thats (escalas heptatónicas). Este sistema ha sido ampliamente aceptado, aunque presenta problemas, tales como: cómo se clasifican los ragas con una escala heptatónica levemente diferente de cualquiera de los diez thats (tal vez tan sólo por una nota) o con menos o más de siete notas. En la práctica esto significa entre cinco, el número mínimo de notas que un raga puede tener, y doce, el número máximo usado en la nomenclatura del presente. Bhatkhande nombró a cada uno de sus diez thats […] según el raga que él consideró el más común en él.

(N. de T: las minúsculas indican sostenido, y la negrita indica bemol)

That Kalyan
SA RE GA ma PA DHA NI SA

That Bilawal
SA RE GA MA PA DHA NI SA

That Khamaj
SA RE GA MA PA DHA NI SA

That Bhairav
SA RE GA MA PA DHA NI SA

That Purvi
SA RE GA ma PA DHA NI SA

That Marva
SA RE GA ma PA DHA NI SA

That Kafi
SA RE GA MA PA DHA NI SA

That Asavri
SA RE GA MA PA DHA NI SA

That Bhairvi
SA RE GA MA PA DHA NI SA

That Tori
SA RE GA ma PA DHA NI SA

El raga que lleva su nombre, sin embargo, puedo no usar exactamente las mismas notas que el that del que deriva. […] Podrá verse, aparte de la conveniente coincidencia de la escala natural del norte de la India (Bilawal that) con la escala natural occidental (C mayor), que hay otros paralelos entre seis de los thats y los modos occidentales; los restante cuatro thats no tienen equivalente en la música occidental y consecuentemente suenan más inusuales o más “orientales”.

That = Modo occidental equivalente

Kalyan = F (Lydio)
Bilawal = C (Ionio, también C mayor)
Khamaj = G (Mixolydio)
Bhairav -
Purvi -
Marva -
Kafi = D (Dorio)
Asavri = A (Eolio)
Bhairvi = E (Frigio)

El modo en que la escala es utilizada en el raga es muy importante. Muy pocos ragas permiten un ascenso y descenso directo de las notas sucesivas de un that completo. […]

Aroh y Avroh se complican aún más con el uso de accidentales y movimiento sinuoso. […] La palabra misra sugiere una mezcla, y significa que pueden usarse todos los accidentales. […] Pocos músicos tradicionales del norte de la India estarían felices con un ascenso y descenso directo clamando que esto no representaría la verdadera línea del raga como es ejecutado, o que no hace énfasis en las notas con importancia especial. Esto lleva a la discusión de las dos notas importantes en un raga, llamadas vadi y samvadi.

Cada raga debe tener la nota Sa, y casi todos menos unos pocos tienen Ma o Pa, o ambos, una cuarta o quinta perfecta, respectivamente, por sobre Sa. La tónica normalmente refuerza el Sa y Ma o Pa, o a veces Sa y Ni. Entonces, inevitablemente, Sa, es una nota importante, más aún, esencial, en cualquier raga. Paradójicamente, sin embargo, hay ragas en los que Sa se omite por largos tramos en la melodía, y de otro modo tocado sin énfasis. […] La teoría india siempre ha reconocido la importancia de los intervalos consonantes de cuarta y quinta perfectas (así como de la octava) y esta es la base de vadi y samvadi. Hoy en día estas son las dos notas en un raga que están generalmente, aunque no siempre, a una distancia de cuarta o quinta perfecta. De los dos, vadi es la más importante, y está complementada en el tetracordio opuesto por samvadi. Cualquier nota de un raga, incluyendo Sa, es potencialmente vadi o samvadi. En las primeras instancias del alap, vadi y samvadi deben ser establecidos por cosas tales como mayor intensidad, más larga duración, repetición frecuente, y pausas después de la nota. […] Hay una brecha entre la teoría y la práctica, vadi y samvadi no siempre emergen como las notas más fuertes de un raga, o los músicos difieren en su elección de vadi y samvadi para un raga en particular.

[…] Aparte de vadi y samvadi se debe hacer mención de anuvadi y vivadi. En la teoría antigua estos términos se referían a notas que estaban relacionadas por una consonancia imperfecta (anuvadi) o por intervalos disonantes equivalentes a un semitono o séptima mayor (vivadi). Hoy en día estos dos términos no son usados demasiado, pero cuando son anuvadi se refiere a otras notas que no sean vadi y samvadi, y vivadi a notas que son extrañas al raga pero que pueden ser tocadas levemente en ocasiones para aumentar el efecto del raga. […] Lo que parece no haber cambiado a través de los siglos es la creencia subyacente en la jerarquía de las notas. Es interesante la analogía con jerarquías sociales. Kaufmann cita un verso sánscrito del que da la siguiente traducción: “vadi es el rey de las notas, samvadi es el ministro, vivadi es el enemigo y anuvadi es el vasallo”.

[…] Bhatkhande mantenía que la posición de vadi y samvadi determinaban el tiempo del día en que el raga debía ser ejecutado, y viceversa. Simplemente, si el vadi está en la parte baja de la octava (purvang) que puede ser de Sa a Ma o Pa, el raga se ejecuta entre mediodía y medianoche, y si está en la parte superior de la octava (uttrang) que puede ser de Ma o Pa a Sa, el raga se ejecuta entre medianoche y mediodía. Si el vadi es Sa, Ma o Pa, entonces el raga puede ser ejecutado en cualquier período, en otras palabras, el vadi sólo no puede determinar la hora del día. […] En la práctica, debe haber obviamente un tiempo más específico que meramente algún momento durante un período de doce horas, y las explicaciones de Bhatkhande van más allá. En algunos casos, los músicos pueden ser muy precisos: se piensa que Malkos es un raga de la medianoche, Marva es un raga del atardecer, Lalit del amanecer, etc. Pero en la práctica uno puede escuchar la ejecución de un raga a tres o cuatro horas de distancia de su tiempo acostumbrado. Pocos músicos o teóricos tienen en claro el origen de la teoría del tiempo, pero Ram Narayan es conciente de los cambios fisiológicos a través del día, mencionando pulso y variaciones en la respiración. Sin embargo admite que adhiere a la teoría del tiempo porque es una tradición que le han enseñado a respetar y no ve razón alguna para rebelarse en su contra. […] La práctica de mezclar dos ragas , por ejemplo Bhairav, de la mañana, con Bahar, de la tarde, es otro modo de evitar las restricciones de la teoría del tiempo. Otro modo es el ragamala, una especie de popurrí (o guirnalda) de ragas que pueden ser de cualquier momento del día.

[…] Ram Narayan insiste en que aún si ciertos ragas son menos ejecutados en público no necesariamente desaparecerán, porque aún deben formar parte del repertorio del músico si habrá de mantener la tradición del raga. Ya que lós músicos de la India en general buscan conservar la tradición de mantener los ragas “puros”, esto significa que deben saber no solamente el raga específico sino también todos los demás ragas que están próximamente relacionados con él y con los cuales puede ser confundido fácilmente.

[…] Colectivamente, los ornamentos son conocidos como gamaks, pero gamak solo también puede referirse a un ornamento en particular, que puede ser descrito como una oscilación lenta o rápida alrededor de una nota, usualmente extendiéndose a la nota por encima o por debajo. […] Indudablemente el gamak embellece una nota, pero estas palabras puede sugerir algo agregado o no esencial, mientras que gamak puede ser una parte integral de una nota y no usarla violaría el raga. Esta es una dificultad de la música de la India que debe ser dominada y no usada indiscriminadamente. Aparte de ciertos ragas que tienen gamaks en particular en notas en particular, diferentes instrumentos y diferentes géneros de música, instrumental o vocal, tienden a especializarse en gamaks específicos.

[…] Cuando un músico de la India habla sobre gamak usualmente enfatiza no sólo el correcto movimiento del gamak sino también la correcta entonación. Este es un tema a abordar con máxima precaución, ya que ha sido el centro de una fiera controversia por muchos años. La teoría antigua dividía la octava en veintidós srutis (no necesariamente iguales). La palabra sruti es aún usada comúnmente hoy día. Sin embargo, la octava está actualmente dividida en solamente doce grados nombrados. Esto podría hacer parecer, lógicamente, que no puede haber una escala fija de veintidós srutis, de otro modo uno esperaría que cada sruti estuviera definido e incluido en la nomenclatura. De hecho no hay estandarización y los srutis han tomado un significado nuevo, más flexible, sin – y esto debe ser enfatizado – desaparecer por completo. […] Pareciera que la preocupación primaria del músico no es por un arreglo general de microtonos dentro de una octava sino más bien con la entonación de notas en particular. […] Tal vez debería ser considerado consecuentemente como una inflexión dentro de un contexto limitado más que como un sistema de microtonos abstracto y rígido. […]La falta de acuerdo sobre su naturaleza precisa y la falta de consistencia en su uso durante la ejecución previene al sruti de ser un factor confiable para distinguir los ragas. […] La verdad es que éste puede ser el aspecto de la “pureza” de los ragas que está declinando con más rapidez.

Es significativo que las objeciones al uso del pequeño harmonium indio, ahora probablemente el instrumento más utilizado en el norte de la India, se hayan centrado en su incapacidad de presentar los gamaks y srutis. Un buen ejecutante puede crear la ilusión de ciertos gamaks, pero no hay manera de cambiar los doce tonos de la octava sin desmantelar el instrumento. […] Este estado de las cosas poco satisfactorio ha sido evidentemente soportado con una considerable cantidad de entusiasmo.

Sruti, como vadi y samvadi, es un ejemplo de concepto teórico antiguo presente como un vestigio en la música moderna de la India pero con significado e importancia alterados. Otro concepto de la misma fuente, es decir el Natyasastra de Bharata, es rasa, la base estética de las artes. […] Estas eran:

Sringara = amor
Vira = heroísmo
Hasya = humor
Bhayanaka = terror
Karuna = pathos
Bibhatsa = disgusto
Raudra = ira
Adbhuta = sorpresa

Rasa no debe ser confundido con emoción, “…una emoción ordinaria (bhava) puede ser placentera o dolorosa, pero un sentimiento poético (rasa), que trasciende las limitaciones de la actitud personal, es elevado por encima de tal dolor y placer hasta la felicidad pura, la esencia de la cual es el regocijo mismo”. Esto ayuda a explicar por qué santa, la calma basada en la indiferencia a las cosas mundanas, se convirtió en el noveno rasa, y también por qué bhakti, devoción religiosa, se convirtió, de acuerdo a muchos, en el décimo.

[…] Ram Narayan sostiene que la música es toda devoción, entonces todos los rasas se convierten en uno: bhakti. Esto debería, dice él, ser la base no solamente de la música de la India sino de toda música clásica.